Mirar atrás no
significa retroceder; a menudo
regresar es progresar. Y en este momento en que la crisis del diseño procede de
que hay en él demasiada tecnología, poca metodología y nada de filosofía,
deberíamos reflexionar sobre el origen y los principios del diseño.
La tecnología ha permitido que cualquier persona
sea un diseñador potencial con el simple hecho de contar con
un equipo de cómputo y el software adecuado, pero ese es tema de otro ensayo.
Regresando a los orígenes del diseño sabemos que viene de la imprenta
de Gutenberg y del arte gráfico. Fue el encuentro de la escritura y la
tecnología que, por primera vez, necesitó proyectar la página, el libro y los
mismos tipos móviles; combinar textos e imágenes en el espacio gráfico para
preparar su producción industrial.
En este entorno técnico se organizó el proceso de
producción como un sistema a partir de la invención de Gutenberg, es decir, la
mecanización de la escritura en la prensa de impresión, esta invención
industrial ligada a la escritura y al arte gráfico fue el primer medio de comunicación
siendo el libro difusor de la cultura. Más tarde en el lapso de tiempo entre el
Humanismo y el Renacimiento surge la fusión del Arte, Ciencia y
Técnica dando origen al Diseño.
Después de evocar cómo, dónde y cuándo nació el
Diseño, ahora ya podemos empezar a pensar adónde va.
Podemos desconfiar del arte, de la tecnología y de
la economía de mercado, pero no del Hombre ni de la Ciencia. El pensamiento de
Protágoras está vigente en el diseño: “El ser humano es la medida de
todas las cosas”. Lo que viene es un nuevo humanismo científico.
El futuro del Diseño necesita
humanizarse, el Diseño puede y debe
hacerlo ya que posee la capacidad dinámica de socialización por medio de los
objetos y los mensajes que se relacionan con los individuos y la aptitud por
construir y difundir conocimiento, es decir, cultura.
Si nuestra época se define con estas cuatro ideas:
·
era de la Comunicación
·
economía de la Información
·
cultura de Servicio
·
sociedad del Conocimiento
Estos son los cuatro puntos cardinales que han de
orientarnos hacia el futuro del Diseño.
No hay comentarios:
Publicar un comentario